Pero hoy, hoy no, hoy todo es distinto. Aunque parezca mentira me he quedado sin sonrisas que dar, sin esa fuerza que podía con todo, sin ganas de nada, hundida es la palabra. Me he quedado sin esa persona especial, la que hacía que saliese adelante cada día, el que daba color a mi sonrisa y el que no consigue salir ni un instante de mi cabeza, si tú.
¿No crees que es hora de romper las reglas?
viernes, 15 de junio de 2012
Siéntelo..
Pues aquí estoy, sin fuerzas por supuesto, pero aquí estoy. Llorando como una niña pequeña cuando se le cae su helado, pues igual, pero ni soy una niña pequeña ni lloro por tonterías. Pocas veces lloro, siempre voy con una sonrisa por delante, sonriéndole a la vida en todo momento, me salgan las cosas bien o mal, nunca me ha importado. Siempre que me he caído he sabido levantarme, una y otra vez, mi fuerza siempre podía con la de los demás, me la sudaba todo lo que me pasara y para mi todo el mundo era inferior. Si una cosa me salía mal tenía otras tantas para elegir y con eso me bastaba. Nadie, en ningún momento, consiguió hundirme, porque yo sabía como salir de todas las situaciones.
Pero hoy, hoy no, hoy todo es distinto. Aunque parezca mentira me he quedado sin sonrisas que dar, sin esa fuerza que podía con todo, sin ganas de nada, hundida es la palabra. Me he quedado sin esa persona especial, la que hacía que saliese adelante cada día, el que daba color a mi sonrisa y el que no consigue salir ni un instante de mi cabeza, si tú.
Pero hoy, hoy no, hoy todo es distinto. Aunque parezca mentira me he quedado sin sonrisas que dar, sin esa fuerza que podía con todo, sin ganas de nada, hundida es la palabra. Me he quedado sin esa persona especial, la que hacía que saliese adelante cada día, el que daba color a mi sonrisa y el que no consigue salir ni un instante de mi cabeza, si tú.
:)
Cuando era pequeña, lo único que me preocupaba, era perder un muñeco. Si, un simple muñeco por el que si no lo tenía, era capaz de pasar un día entero llorando. Cuando era pequeña, lo que más deseaba, era hacerme mayor, crecer. Ahora que he crecido, he madurado, entiendo de la vida, se lo que es amar, sufrir, vivir, sé lo que es el dolor, ahora es cuando me doy cuenta, que lo que quiero de verdad es volver a atrás. Volver a ser esa niña pequeña que no lloraba por un chico, que no sufría por amor… Volver a ser esa niña pequeña de tan solo cuatro años, que lo único que le importaba era disfrutar de la vida.
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